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LLEGA EL CALOR ¿ES EL MEJOR MOMENTO PARA RETIRAR EL PAÑAL?

Es una pregunta que muchos padres se hacen, especialmente con la llegada del buen tiempo.

Que educador de escuela infantil no ha escuchado alguna vez “hemos pensado que ahora que llega el verano sería un buen momento para quitarle el pañal”

Es una frase que nos hace reflexionar sobre el control de esfínteres, que es como se conoce en el mundo educativo.

Resultaría muy fácil que los niños dejaran de usar los pañales con la llegada del verano, pero desgraciadamente hay muchísimos factores que intervienen en este proceso tan complejo.

Tiene que llegar una maduración fisiológica en la que el esfínter manda señales al cerebro y le indica que la vejiga está llena y ha de vaciarse.

 

Y una maduración psicológica en su desarrollo evolutivo, en el que podemos notar un desarrollo del lenguaje, un mayor control y consolidación de sus habilidades motrices (desplazamiento, cambios posturales, colaboración en el vestido y desvestido, etc.) y un inicio y consolidación de su identidad personal. El niño se configura como un ser independiente y descubre que sus actos tienen una respuesta en las personas de su entorno.

Estos son aspectos importantes a tener en cuenta para tomar la decisión de retirar el pañal a nuestro hijo, pero tenemos algunos indicadores que nos pueden ayudar a saber si nuestro hijo está preparado para conseguirlo.

Tenemos que estar pendientes de las pistas que nos van dando para aprovechar el momento.

Observar los pañales y ver si de un cambio a otro el pañal permanece seco. No tiene que estar seco en todos los cambios pero si en la mayoría.

El niño empieza a reconocer y verbalizar el contenido del pañal antes de quitárselo.

Empieza a tener curiosidad por como los adultos lo hacen y si están en escuela infantil, el propio grupo de compañeros ayudará en el proceso.

Si estamos pendientes a todos estos indicadores y lo animamos a sentarse en el wáter o en el orinal, poco a poco veremos como el niño va consiguiendo un éxito tras otro, hasta que finalmente lo consiga del todo. Pero es importante contar siempre con su deseo de hacerlo, nunca intentarlo sin la aprobación del niño.

Es una fase donde el cuarto de baño es la parte preferida de la casa, juegan a abrir y cerrar los grifos del bidé, cogen la escobilla del inodoro y trepan al lavabo para jugar con el agua.

Hay juegos que pueden ayudar en este proceso: los juegos con la arena y el agua, embadurnarse con barro, con pintura de dedos, jugar con materiales blandos como la plastilina, masa de modelar, arcilla, pegamento, pasta de harina o papel, hacer repostería, etc.

Pero lo que más ayuda sin ninguna duda es el afecto. Un niño por afecto al adulto es capaz de cualquier cosa, incluso llegar a controlar esfínteres.

Cuando la actitud de los padres es serena, relajada, afectiva hacia el niño, éste sentirá pronto deseos de agradar a sus padres, renunciando gustoso al placer que le produce retener o expulsar su orina y excrementos cuando él quiere, para así crecer y sentirse orgulloso de poder controlar por sí mismo sus esfínteres.

Si después de todo esto sigues pensando que la llegada del verano es el mejor momento para quitarle el pañal a tu hijo, adelante.

Danika de Assas
Directora de Escuela Infantil WorkandLife