in Educacion infantil

Cuando el niño llega a casa, queremos tener todo preparado para que no le falte de nada. Los primeros meses pasan muy rápido y todo lo que teníamos muchas veces no se adapta a sus necesidades ¿Cómo podemos hacer para que su habitación crezca con ellos?

Su cuarto debe ser un espacio seguro donde tenga acceso a todos sus juguetes, en el que se pueda desplazar reptando, gateando o caminando sin riesgos y disfrutando.

Para decorar las paredes tenemos muchas opciones: pintura plástica lavable especial para niños, multitud de modelos de papel plástico, cenefas con diferentes dibujos, pintura con efecto pizarra o efecto magnético, pinturas fluorescentes que reflejan por la noche, etc.

 

Siempre que sea posible tendremos ventilación natural, las ventanas con sistema oscilo batiente nos permite hacerlo sin riesgos para el niño.

Si hay enchufes que estén a su altura los tapamos y procuraremos que no tengan acceso a ningún cable de lámparas, intercomunicadores, etc.

Respecto a la iluminación es preferible tener luz indirecta y sobre todo tener en cuenta que cuando tumbamos a los niños en el cambiador o están jugando en el suelo siempre están mirando al techo y la luz directamente en los ojos es muy molesta.

Si ponemos alguna cómoda o armario, en el mercado hay gran cantidad de dispositivos de seguridad que evitarán que los cajones y puertas se abran cuando el niño trepe por ellos.

Respecto a la cuna, tenemos gran variedad de modelos que una vez que el niño está preparado se transforman en camita.

Los niños suelen pasar la mayor parte del tiempo en el suelo, si el material que tenemos es frío o muy duro como la plaqueta o la piedra podemos colocar una alfombra.

Una buena idea es colocar un espejo (adecuado para niños) a su altura, si el niño no se desplaza o gatea lo colocaremos horizontalmente y si ya se pone de pie lo pondremos verticalmente.

Es importante que los juguetes estén a su altura. Para ello se puede utilizar un mueble con cubetas de plástico, preferiblemente transparentes para que puedan ver el contenido. El juego preferido de los más pequeños de la casa es vaciar: vaciar cualquier cajón, caja, cubo, etc. Con estas cubetas podrán hacerlo una y mil veces sin peligro.

Desde estas edades ya podemos iniciarles en el mundo de la lectura, en la habitación podemos contar con el “rincón de la biblioteca”, utilizando  una estantería que esté a su altura. Empezaremos con cuentos de tela con imágenes y según pase el tiempo los cambiaremos por los adecuados para cada tramo de edad.

Los niños disfrutan pintando con ceras, rotuladores, témpera, etc. Una zona de la habitación puede estar dedicada a esta actividad. Con papel continuo y celo ancho, podemos forrar un trozo de pared para que puedan dejar volar su creatividad. En torno a los dos años, ya podemos introducir mesas y sillas a su altura para que puedan hacer otro tipo de actividades, utilizar pasta para modelar, puzles, lectura de cuentos, etc.

Una vez que observamos a los niños como juegan a imitar a los adultos, nos dará pistas de las cosas que más les gustan. Hay niños que disfrutan con los cacharritos y las cocinitas, otros con los coches, con las construcciones, etc. Es el momento de seguir adaptando su habitación según sus intereses.

Con estos consejos, podrás conseguir un espacio en el que tu hijo disfrute jugando libremente, sin tener que ponerle límites constantemente

Danika de Assas
Directora de Escuela Infantil WorkandLife