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La leche materna puede extraerse para su uso posterior y ser utilizada cuando las circunstancias impidan que la madre esté con su bebé. Extraerse la leche, ya sea manualmente o con la ayuda de un sacaleches, requiere práctica y su efectividad tiende a aumentar con el tiempo La clave para lograr extraerse la leche es conseguir duplicar el reflejo de eyección, es decir la salida de la leche. Esto se consigue visualizando al bebé y propiciando un entorno íntimo y relajado. Escoja un sitio donde el riesgo de interrupciones sea mínimo.

La elección del método de extracción dependerá de las circunstancias de la separación y de la edad del bebé. Y a pesar de que entre las propiedades de la leche humana está la de retrasar el crecimiento de bacterias, es importante observar unas mínimas normas de higiene como el lavado de manos y de los utensilios que se usen para la extracción, la recolección y el almacenamiento de la leche.

La extracción puede hacerse de forma manual, o con la ayuda de un sacaleches. Si la separación es prolongada como en el caso de las madres que trabajan fuera de casa, los bebés prematuros, o aquellos que tienen que ser hospitalizados por cualquier otra causa, los sacaleches manuales o eléctricos son una buena alternativa. Los mejores sacaleches manuales son aquellos que imitan el efecto de una jeringa, o bien los que pueden utilizarse con una sola mano. Entre los sacaleches eléctricos y a pilas, los hay de extracción sencilla (un pecho cada vez) y doble (los dos pechos a la vez) obviamente, este último recorta el tiempo de extracción a la mitad.

Pautas para el almacenamiento de la leche humana (se aplica a madres que):

  • Tienen niños sanos, nacidos a término (no prematuros)

  • Están almacenando su leche para uso en casa (no para uso en hospital)

  • Se lavan las manos antes de extraerse la leche

  • Usan recipientes que han sido lavados con agua caliente jabonosa y enjuagados

Toda leche debe ser fechada antes de almacenarla.

Pautas de almacenamiento de la lecha materna 

  • CALOSTRO
    • A temperatura ambiente 27 - 32 grados, de 12 a 24 horas.
  • LECHE MADURA
    • A 15 ºC: 24 horas
    • A 19 - 22 ºC: 10 horas
    • A 25 ºC: de 4 a 8 horas
    • Refrigerada entre 0 y 4 ºC: de 5 a 8 días
  • LECHE CONGELADA
    • En un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas
    • En un congelador que es parte de la nevera pero con puerta separada (tipo combi): 3-4 meses. (La temperatura varía según lo frecuentemente que se abra la puerta)
    • En un congelador separado, tipo comercial con temperatura constante de -19 grados ºC: 6 meses o más.

¿Qué tipo de envase se debe utilizar si se va a congelar la leche?

  • Envases de plástico duro o vidrio aptos para alimentos

  • Bolsas especialmente diseñadas para el almacenamiento de leche materna
    Enfría la leche en el refrigerador si la vas a agregar a un envase que ya tiene leche congelada.

¿Cómo calentar la leche?

  • Descongela y calienta la leche bajo agua tibia corriente o sumergiéndola en un recipiente con agua tibia.

  • Nunca dejes que la leche hierva.

  • Agita la leche antes de probar la temperatura.

  • Nunca uses el horno microondas para calentar leche materna.

Leche que se ha descongelado

Si la leche ha sido congelada y descongelada, se puede refrigerar hasta 24 horas para usarse después. No debe volver a congelarse.

¿Cuánta leche extraerse?

No es necesario sacarse de una vez toda la leche que uno pretende dejar para el bebé. Tampoco es necesario mantener separadas las distintas cantidades que se vayan extrayendo a lo largo del día. Siempre que las cantidades previamente extraídas se hayan mantenido a una temperatura entre 0 y 15 grados, la madre puede utilizar el mismo recipiente para guardar la leche recién extraída, por un período máximo de 24 horas, para luego seguir las recomendaciones de-almacenamiento de acuerdo con la fecha y hora de la primera extracción.

Si la leche previamente extraída se ha mantenido entre 19 y 22 grados, el tiempo total de almacenamiento no debe exceder las 10 horas desde la primera extracción. Y si la leche previamente extraída se ha mantenido a 25 grados, el tiempo total de almacenamiento no deberá exceder las 6 horas desde la primera extracción. La leche fresca puede juntarse con la leche congelada, siempre y cuando la primera haya sido enfriada por lo menos una media hora en la nevera, y sea menos cantidad que la leche congelada, de modo que, al mezclarse, la leche fresca no derrita la capa superior de la leche congelada.

Utilización de la leche previamente congelada

Es conveniente almacenar la leche materna en pequeñas cantidades que faciliten su descongelación. El mejor método para descongelarla es colocar el recipiente bajo el chorro de agua fría e ir dejando que el agua salga progresivamente más caliente hasta lograr descongelar la leche y que ésta alcance la temperatura ambiente. También puede descongelarse la leche colocando el recipiente dentro de un cazo con agua tibia y después más caliente, pero no es necesario que el mismo se encuentre directamente sobre el fuego. Esta segunda opción resulta más ecológica dado su ahorro de agua. No es necesario calentar la leche materna, basta con llevarla a temperatura ambiente, que es como sale de nuestro cuerpo.


Como es difícil saber qué cantidad va a tomar el bebé y a fin de no desperdiciar la leche materna, es conveniente mantener ésta en un recipiente distinto del que se lleva a la boca el bebé. Se empieza por ofrecer al bebé pequeñas cantidades en el recipiente de elección (vaso, cuchara, jeringa, biberón) y si quiere más, se va rellenando del recipiente que se ha descongelado, de modo que la leche del recipiente "madre" no entre en contacto con la saliva del bebé. Así se podrán guardar las cantidades que el bebé no haya tomado para la próxima oportunidad, ya que, siempre que no haya estado en contacto con la saliva del bebé, la leche descongelada puede mantenerse refrigerada durante 24 horas.

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